A medida que el Reino Unido avanza hacia un modelo ferroviario más gestionado por el sector público, y los desafíos de la asequibilidad, la descarbonización y la fiabilidad se vuelven cada vez más urgentes, ¿qué lecciones podemos aprender de los innovadores del pasado?
En “El futuro de la innovación y el espíritu emprendedor en el ferrocarril”, el primer evento presencial de la serie Más allá de las vías de Steer —celebrado como parte del bicentenario del ferrocarril Stockton–Darlington— un panel de distinguidos invitados se propuso responder precisamente a esta pregunta.
Sir Andrew Haines OBE (CEO de Network Rail), Shamit Weinberger Gaiger OBE (Managing Director de West Coast Partnership Development), Tim Shoveller (CEO de Freightliner Group), James Bain (CEO de Worldline UK & Ireland) y Julia Prescot CBE (cofundadora de Meridiam y vicepresidenta de la Comisión Nacional de Infraestructura) compartieron su experiencia y conocimientos sobre un tema crucial en un momento en que la industria se enfrenta a un cambio de paradigma generacional.
La conversación fue sólida y rica en ideas. Aquí resumimos algunas de las conclusiones más destacadas:
“Gestionar una cuenta de pérdidas y ganancias combinada debería ayudar a evitar el riesgo de crear un monolito público”
Great British Railways (GBR) podría sentar las bases para un auge de la inversión —si se hace bien—. El organismo independiente del Gobierno, que supervisará la renacionalización progresiva del sector, fue uno de los temas centrales del evento. En lugar de frenar la innovación, GBR podría fomentar la inversión emprendedora mediante una visión y marco a largo plazo. Sin embargo, se advirtió que la nacionalización aumentará la presión por ofrecer un buen servicio, ya que el ferrocarril competirá directamente con áreas clave como la salud y la educación por financiamiento público.
“Actúa rápido, toma decisiones, pide disculpas si te equivocas”
Debemos dejar de pensar en el ferrocarril como un sistema aislado. La industria a veces sufre de "visión de túnel", literalmente. En el futuro, necesitaremos más flexibilidad, y la innovación podrá surgir de alianzas con sectores como el retail y la tecnología, así como de una mayor integración modal. GBR y la inteligencia artificial tienen gran potencial para simplificar la toma de decisiones. También podemos aprender de otros sectores —y entre pasajeros y carga— para desarrollar servicios más flexibles y centrados en el cliente.
“Necesitamos innovación no solo en tecnología física y datos, sino también en tecnología financiera”
Hay que tener una mente abierta hacia las finanzas. Financiar el sistema ferroviario —y especialmente las nuevas infraestructuras— sigue siendo un desafío, aún más en la etapa postpandemia. Se discutieron modelos de financiamiento innovadores como el Mutual Investment Model en Gales y el contrato de medio siglo que sustenta la línea París–Burdeos, ejemplos de sostenibilidad financiera. Si bien se habló del papel de la tecnología, también se destacó la urgencia de desarrollar nuevas herramientas financieras y modelos de ingresos para respaldar la inversión. El objetivo: garantizar certidumbre de inversión durante un plazo que justifique el riesgo asumido.
“El desempeño de Network Rail es producto de los incentivos, obligaciones y controles que se le imponen; si no cambian estos para GBR, no esperemos resultados diferentes”
Debemos comprender los paradigmas de riesgo del sector. La innovación implica riesgos, y en una industria tan crítica, ¿se puede tolerar el fracaso? Si queremos innovación real, debemos permitir ciertos errores, siempre equilibrando la necesidad de seguridad y estabilidad para atraer inversión. No basta con aumentar los niveles de gobernanza o los filtros de aprobación para reducir el riesgo o mejorar la toma de decisiones.
“Centrarse sin descanso en el cliente y en los resultados prometidos: en el ferrocarril, cumplir con los horarios es fundamental”
Debemos comprender a una nueva generación de pasajeros. ¿Cómo atraer a las generaciones Z y Alpha si no entendemos sus expectativas? Estas generaciones han crecido en un entorno donde la personalización y la experiencia centrada en el cliente no son una ventaja competitiva, sino un estándar. Si el ferrocarril quiere competir, necesita adaptarse. Se comparó la agilidad en la toma de decisiones de las industrias de transporte por carretera y marítimo —medida en días o semanas— con los largos períodos de planificación en el ferrocarril —medidos en años o ciclos de control—. La industria debe transformarse en un "segundo actor" más ágil y responsivo para usuarios que esperan inmediatez y conectividad continua. La era de la IA representa una gran oportunidad para lograrlo.
“Los emprendedores y líderes exitosos necesitan primero visión, luego coraje para actuar y finalmente resistencia para implementar el cambio.”
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